¿ES EL AMOR TAN SOLAMENTE QUÍMICA?

Muchas parejas se casan pensando que será el matrimonio de su vida, que serán las personas más felices del mundo durante el resto de sus vidas. Años más tarde, todo ese amor que habían sentido al casarse desaparece, y aunque se conozcan desde años se sienten extraños compartiendo su propia casa. Y se preguntan qué es lo que ha pasado, qué es lo que ha cambiado, por qué ya no sienten lo que sentían antes. Estas preguntas nos las hemos hecho todos y cada uno de nosotros, y lo volveremos a hacer más de una vez a lo largo de nuestras vidas.

Estas preguntas han llegado a interesar a científicos como la antropóloga Helen Fisher, y ha realizado experimentos de imagen cerebral para defender una definición tripartita del amor. Primero el impulso sexual indiscriminado, una fuerza autónoma que desata la búsqueda de pareja en cualquier acepción del término; luego la atracción sexual selectiva; y por último, el lazo afectivo de larga duración. Son tres procesos cerebrales distintos pero interconectados.

El impulso sexual está regulado por la testosterona en los hombres y por los estrógenos en las mujeres. Los hombres con más testosterona en la sangre tienden a practicar más sexo, pero también las mujeres suelen sentir más deseo sexual alrededor del periodo de ovulación.

La segunda fase es el amor romántico. En la mayoría de las especies el ritual de elección de pareja dura unos minutos u horas, como mucho días o semanas, sin embargo, en los humanos, esta etapa dura de 12 a 18 meses. Esto es debido a un alto nivel de dopamina en los circuitos del placer del cerebro. La dopamina es una hormona que nos proporciona placer cerebral ,y esta es la que hace que las parejas sigan juntas durante esta etapa de su vida, ya que estar juntos les produce dopamina y la dopamina placer cerebral.

La fidelidad está relacionada con la vasopremina, que es una hormona capaz de alterar el comportamiento, pero necesita acloparse a un receptor situado en las neuronas para ejercer sus efectos. Los científicos empezaron a analizar este gen en los humanos, añadiendo en sus investigaciones otro gen similar que tiene también la capacidad para evolucionar muy rápido, el del receptor de la oxitocina. Estos dos genes están relacionados con la vasopresina y la oxitocina, dos hormonas que producen placer cerebral. Cuando estas hormonas se liberan, el individuo asocia el placer al individuo con el que está manteniendo la relación, con lo que se consigue que los individuos sean fieles, ya que al estar juntos se liberan estas dos hormonas que les produce el placer cerebral.

Podríamos resumir diciendo que el amor es tan solo un conjunto de reacciones químicas producidas por unas hormonas que le proporcionan a nuestro cerebro un placer cerebral, el individuo asocia este placer al otro individuo y de aquí surge la fidelidad que los mantendrá unidos durante años.


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7 comentarios en “¿ES EL AMOR TAN SOLAMENTE QUÍMICA?

  1. Guau!, esto es flipante, visto así no somos más que simples robots de la naturaleza.
    Espero que julia no tarde en volver a sorprendernos con uno de sus interesantísimos artículos

  2. Antes, que nada, amm artículo… pero lo encuentro incompleto.
    Estoy de acuerdo en que existe cierta influencia ammmm biológica en lo que el ser humano reconoce como “amor” pero… eso no lo es todo. Dejando a un lado las posturas sociobiológicas, el concepto que un humano llega a tener sobre “amor “, es producto más del marco social en el que se desarrolla que de cuestiones naturalmente programadas.
    Lo que sugiere el titulo de este artículo tan solo, es que todo ser humano, esté donde esté y sea quien sea, amará de la misma forma! Y eso es algo completamente equivocado. Como se explica entonces la irrefutable diversidad cultural? (no caigamos en egocentrismos…)
    Es decir, a caso la fidelidad que actualmente “se conoce” en las sociedades “civilizadas” aplica también en otras “primitivas” (contemporáneas)? habría que olvidarnos de la poligamia de Oriente?
    Es de una visión muy cerrada pensar que el “amor” solo es química. Habiendo el desarrollo que existe hoy día en las diversas ciencias, me parece algo increíble que en lugar de fomentar la perspectiva holística se haga esto.

    • ¡Por supuesto que no somos simples máquinas las cuales podemos explicar únicamente a través de procesos biológicos! Con estos artículos no pretendo demostrar nada de eso, simplemente dar a conocer investigaciones que ayudan a comprender nuestros comportamientos. Por supuesto que existen otra series de factores no definidos que intervienen en todos nuestros procesos cotidianos. Y uno de los más desconocidos es la condición ambiental, el ambiente en el que nos desarrollamos. Un ejemplo, del cual quiero hacer un artículo, es el “cerebro criminal”. Por lo visto, los criminales suelen tener un “esquema de cerebro” por así decirlo. Existe un lóbulo relacionado con la agresividad, y estas personas lo tienen más desarrollado. Sin embargo, no todo el mundo que tenga ese lóbulo muy desarrollado va a ser un delincuente agresivo, existe el factor ambiental, depende de nuestra educación y nuestras experiencias vividas. De hecho, hay un gran número de la población con ese cerebro, y sin embargo, la mayoría no son delincuentes.

      Hay que saber unir para crear las teorías correctas, no debemos despreciar nada. Todas estas cosas son factores a tener en cuenta. El cerebro humano es un órgano muy misterioso.

      • Lo cual significa que entre más sexo se tenga con alguien, más se le va a amar?
        No me parece convincente eso. La neurociencia dice que entre más relaciones sexuales se tengan, más se libera oxitocina, la hormona del amor. Y yo me pregunto: “¿No cuenta la personalidad de la persona, los sentimientos, factores de ambiente?”. Creo que la neurociencia hace bien en describir lo que ocurre cuando amamos, pero no debe de explicar lo que es el amor, pues es un sentimiento abstracto. Leí en varios artículos que algunos neurocientíficos, definen al amor como: “Un hábito que se forma con el deseo sexual, cuando éste se ve recompensado?”. Y me parece algo incoherente, pues describen al amor, como simples hormonas.

        Estoy de acuerdo que las relaciones sexuales refuerza lazos sentimentales, pero cuando ya hay amor, por ejemplo, en un par de esposos. Pero eso de que el sexo puro hace que ames a alguien, me parece para reír. Lo que conseguirán, es que mucha gente creyendo que con sexo y más sexo, harán que se les ame, se convertirán en promiscuas, o se entregararán sexualmente en cada relación. El sexo es bonito, pero cuando es con amor. Y se puede amar, y sentir deseo sexual; no están peleados, pero no necesariamente deseo sexual, y después amar.

      • Creo que lo ha interpretado como usted ha querido. En ningún momento se dice que el sexo refuerce una relación. Lo que se dice en este artículo es que el sentimiento de amor hacia alguien se encuentra asociado a la liberación de la oxitocina. En ningún momento se dice que esta hormona sea liberada únicamente cuando se mantiene sexo, si así fuera, las prostitutas amarían a todos sus clientes, y dudo que esto sea así.

        Lo que ocurre, es que cuando al estar con una persona que nos hace sentir bien, una persona con la que notamos algo especial cuando nos roza, nos besa o simplemente nos habla, es entonces cuando decimos que amamos a alguien. Y es entonces cuando nuestro cuerpo libera oxitocina y dopamina, que es lo que nos da ese sentimiento de bien estar junto a esa persona. Pero no se libera única y exclusivamente al mantener sexo, ni mucho menos.

  3. Muchas gracias por comentar. Tiene mucha razón. Creo que lo mal interpreté. Es que, también leí un artículo de la científica del amor, que lleva estudiándolo por más de 30 años, lo siguiente:
    no es el impulso sexual, que surge en el hipotálamo –estructura cerebral que también controla el hambre y la sed– y despierta el deseo de experimentar con diferentes personas. Otro es el amor romántico, que nace en el cerebro reptil –zona del tallo cerebral responsable de los instintos básicos de supervivencia– y que se produce al liberarse dopamina, el mismo químico presente en los adictos. Y el último, es el apego, que activa el pálido ventral, una zona del cerebro relacionada con el sentido del gusto y el placer. El apego es una sensación de calma y cariño que se da con los años y permite mantener una relación el tiempo suficiente como para criar a un hijo.

    El amor nace a partir de cualquiera de estos tres sistemas. “Algunas personas tienen sexo y luego se enamoran. Otras pueden enamorarse de alguien con quien nunca han tenido relaciones sexuales y con el que jamás tendrán sexo. Algunas pueden sentir un sentimiento de apego hacia un amigo y años después mirarlo con otros ojos. Todo depende de la persona”, asegura Helen a Paula desde Nueva York.”.

    También, en otro artículo leí lo siguiente: “El amor es un hábito que se forma con el deseo sexual cuando éste se ve recompensado”. Eso me pareció raro. Quizá lo mal interpreté, como si las relaciones sexuales fueran las responsable de amar. Me gustaría su respuesta. Saludos.

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